El reconocimiento de que los recursos disponibles en las escuelas y los procesos que ocurren en ellas juegan un papel muy importante en el mejoramiento de las oportunidades educativas de niños y jóvenes, forma hoy parte importante de las decisiones de política educativa en todo el mundo.
Las propuestas de cambio o reforma a la educación deben prestar especial atención a las condiciones de organización y al funcionamiento de los establecimientos en los que operan cotidianamente la enseñanza y el aprendizaje, de manera que alienten la participación e integración armoniosa de sus diferentes actores.
Asimismo, para propiciar un clima armonioso en clase es importante recordar que:
El alumno se aísla por temor al rechazo y su sentimiento de malestar consigo mismo y con los otros puede llevarlo a mostrar falta de entusiasmo para desempeñar adecuadamente su labor como estudiante.
También puede adoptar conductas antisociales agresivas, para protegerse de un mundo que considera hostil, como sarcasmo, prepotencia, crítica destructiva, escasa sensibilidad hacia el sufrimiento de otros, etcétera.
es que los niños se sientan cómodos unos con otros y motivados para
compartir ideas, experiencias, anécdotas, de acuerdo con las situaciones
vividas en clase. Un ambiente cordial, de aceptación y comprensión, facilita
que los alumnos hablen de los aspectos que les preocupan.
• No ridiculizar ni ironizar a partir de ciertos comportamientos considerados
erróneos, cada acción debe ser tratada de manera respetuosa y mostrar las
formas convenientes de realizarlas.
• Identificar los puntos fuertes de cada alumno, particularmente de los alumnos
tímidos, y encontrar los espacios para que puedan lucirlos en clase.
• Propiciar situaciones que favorezcan la ayuda mutua y les permita ejercer la cooperación y solidaridad.
